Se cumplen dos meses de Paro Nacional en Colombia

El pasado 28 de abril se convocó en Colombia una gran manifestación. Inicialmente el motivo era el rechazo a la reforma tributaria radicada por el Gobierno nacional, y luego eso se extendió hasta convertirse en un Paro Nacional sin precedentes en la historia del país, ya que se ha desarrollado durante dos meses continuos con protestas en diferentes ciudades.

Las manifestaciones que han cambiado en forma a lo largo de las ocho semanas de paro, han dejado más de 40 personas muertas, algunas por presunta violencia policial que hoy son materia de investigación, y otras por acciones vandálicas y delincuenciales.

La organización de derechos humanos Temblores ONG, ha identificado 4.285 casos de violencia cometidos por miembros de la fuerza pública entre el 28 de abril y el 16 de junio pasado.

De igual forma, a través de su plataforma, la ONG GRITA ha reportado 1.468 víctimas de violencia física y 43 homicidios presuntamente cometidos por miembros de la fuerza pública, al 16 de junio de 2021; de acuerdo al reporte, 28 personas habían sido víctimas de violencia sexual y se han cometido 1.823 detenciones arbitrarias en contra de manifestantes.

De la cifra de muertos, 26 corresponden a Cali, ciudad que fue denominada como la “capital de la resistencia”, y otras 31 víctimas se derivan de hechos ocurridos en otros municipios del Valle del Cauca, como Yumbo y Tuluá. El resto corrsponde a Huila, Risaralda, Tolima, Antioquia, Santander, Cauca, Cundinamarca y al menos tres en Bogotá.

Al Paro Nacional se le ha atribuido varios logros a lo largo de estos dos meses. El primero fue el retiro del proyecto de reforma tributaria para plantear una nueva, otro es el hundimiento de la reforma a la salud que se llevaba en el Congreso, y además la renuncia de altos funcionarios de Gobierno, como por ejemplo el ahora ex ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, y la que fuera ministra de Relaciones Exteriores, Claudia Blum.

Entre las víctimas mortales se cuentan Marcelo Agredo, de 17 años de edad, quien fue el primer joven que perdió la vida presuntamente a manos de la Policía, pues testigos relataron que un uniformado le disparó por haberle lanzado una patada en la espalda. Otro es Santiago Murillo, quien se desplazaba por la Panamericana de Ibagué cuando un uniformado le disparó el 1 de mayo.

También están los casos del capitán Jesús Solano quien fue asesinado a puñaladas por un grupo de civiles en Soacha, o el caso de Cristhian Camilo Vélez, un joven que falleció el pasado 26 de junio en Bogotá al ser impactado en el cuello con un alambre que manifestantes habían ubicado para bloquear un carril de la avenida.

Según José Miguel Vivanco, director de Human Rights Watch, el repertorio de violaciones a los derechos humanos en las manifestaciones por parte de la fuerza pública es amplio.

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