El uso excesivo de la tecnología produce enfermedades en los ojos

A pesar de que la tecnología llegó para facilitarnos la vida, su uso excesivo no le hado tiempo al cuerpo humano de adaptarse y las molestias y complicaciones no han tardado en aparecer, afectando especialmente funciones como la de la visión.

Vanessa Vidal, cirujana de catarata y refractiva de la Fundación Oftalmológica Nacional, ahonda en algunas de las enfermedades que causa el abuso de las pantallas y comparte recomendaciones para evitar que el daño progrese.

Degeneración macular: Se podría decir que es un efecto a largo plazo de la radiación. La función de los ojos se ve afectada porque esta enfermedad ataca la mácula, la parte de la retina que mejor visión tiene. La causa es una acumulación de desechos tóxicos que normalmente deberían ser eliminados.

Espasmo de la acomodación: Es un trastorno que afecta implica a los dos ojos. Se presenta debido al estrés, la tensión y el cansancio; además de la cercanía permanente con equipos electrónicos, lo cual es lo que finalmente dispara el espasmo.

Miopía: Es conocida como la enfermedad de las nuevas generaciones y consiste en la dificultad para enfocar de lejos porque los ojos se han acostumbrado a imágenes a distancias cortas, como las que se observan en la pantalla del computador, una tableta o el celular.

En el caso de los niños es más delicado, porque están en proceso de crecimiento. Estudios han demostrado que aquellos que son sometidos a actividades al aire libre de forma constante desarrollan menos miopía que quienes están expuestos a luces artificiales con cierta regularidad.

La recomendación para prevenirla es realizar pausas durante el día en las que el ojo mire a un punto infinito y usar lágrimas artificiales cuando se permanezca frente a la pantalla más de tres horas.

Síndrome del ojo seco: Se presenta especialmente en las personas que hacen uso del computador por más de ocho horas diarias, pues la frecuencia de parpadeo se reduce 80 % al estar frente a una pantalla. Esto no significa que el ojo deje de hidratarse sino que ésta no se produce de forma correcta en toda la superficie del ojo. Algunos síntomas son el enrojecimiento, la visión borrosa y la sensación de cansancio.

Se aconseja parpadear con frecuencia, hacer pausas para no permanecer tanto tiempo frente al computador, usar lágrimas artificiales e, incluso, a veces los especialistas recomiendan anteojos, porque permiten un descanso al evitar que la radiación llegue de forma directa.

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