El NUEVO ORDEN MUNDIAL

Por: Rafael Gómez Gómez


Tal vez no nos hemos percatado por la velocidad de los acontecimientos mundiales y por la necesidad de resolver en cada lugar los principales retos que el “coronavirus” nos ha impuesto como tarea -desnudando nuestras fallas como sociedad y cada país tendrá que sacar las conclusiones- que ha nacido un nuevo orden que, sin quererlo, está llevando a tomar decisiones a los Estados creando nuevas legislaciones.

Ver colombianos, la legislación digital: normas nuevas para poder dar garantías democráticas en medio del desastre. El presidente Trump tomó una de la guerra de Corea para garantizarle a empresas como la FORD, BOING, GENERAL MOTORS, CHEVROLET y otras, producir ventiladores para garantizar a los miles de infectados que la mayor cantidad en el mundo puedan ser atendidos, pero es el mundo el que está cambiando y ahora se están entregando subsidios, incentivos y otros mecanismos proteccionistas que la izquierda siempre ha invocado y la derecha ha rechazado por el excesivo intervencionismo del Estado.

Hoy tiranos y troyanos callan y esperan sólo la oportunidad posterior para cobrar por ventanillas los errores de los gobernantes, como en España el PP por el error en la compra a China de las pruebas defectuosas o en Colombia los posibles sobrecostos en los mercados y medicamentos o las tardías medidas del Gobierno nacional, en fin… Ya miraremos el circo que vendrá cuando todo esto pase y nada pase.

Sólo esperamos que no se dé en medio de cementerios repletos de gente que no creyó en la pandemia y un Estado sin preparación con gobernantes irresponsables y populistas como AMLO en MEXICO y la mala copia de TRUMP, el presidente brasileño.

Pero indudablemente en nuestro medio será fundamental que este Gobierno sea trasparente para los 70 billones que van por ahora a ser utilizados en diferentes áreas, todo partiendo por lo que se piensa dar a las empresas para cancelar nóminas y preservar los empleos, todo aquello que el “comandante coronavirus” ha logrado: la GRAN REVOLUCIÓN, aquella que no querían ni pensaron hacer algunos gobiernos que, además, están en el limbo programático y se desfinanciarán los programas y aquí saldrán nuevos ricos, los aprovechados de la pandemia.

Aquí no hay espacio para las dudas, es mucho lo que está en juego: el ESTADO. Se respalda al Gobierno de turno sin importar si se votó o no por él, pero hay que agudizar los controles sociales para que no haya despilfarro y no llegue la pandemia económica y moral producto del robo descarado y desvío de recursos, propio de ese espíritu que se mete hasta los tuétanos entre los que se han aprovechado de nuestras peores situaciones: las emergencias invernales, terremotos y todo aquello que debía beneficiar a los más perjudicados como AGRO INGRESO SEGURO en épocas muy seguras.

Sólo esperamos salir de esta encrucijada para saber hasta dónde fuimos capaces de llegar y si salimos con dignidad o si solo seguimos el mismo patrón con que la historia reciente nos recuerda.

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