Al menos el 30 % de los colombianos ha sufrido afecciones de salud mental durante la pandemia, según MinSalud

En el marco del Día de la Salud Mental, el viceministro de Salud Pública y Prestación de Servicios, Luis Alexander Moscoso Osorio sostuvo en el evento Foro salud mental en Colombia, retos y desafíos, de la Procuraduría General de la Nación, que para el Ministerio la salud mental es una preocupación, principalmente en los actuales tiempos de pandemia donde se han acrecentado algunos indicadores.

“El país esta afectado por la pandemia, pero además tenemos una migración amplia, venimos de un conflicto, entonces nuestra salud mental está afectada por unas dinámicas particulares de Colombia”, indicó el funcionario.

Reconoció así que la salud mental es un factor determinante para el desarrollo humano y social. “Cada año se pierden más de 12 mil millones de días hábiles en el mundo debido a enfermedades mentales. Entre 2011 y 2030, esto le costará a la economía global $16 billones de dólares”, expresó, de acuerdo con estimaciones de la Comisión Lancet de Salud Mental Global y Desarrollo Sostenible.

Situación nacional

Para el escenario de Colombia, indicó el viceministro que la depresión es la segunda causa de carga de enfermedad. Según la Encuesta Nacional de Salud Mental de 2015, el 44.7% de las niñas y niños tienen indicios de algún problema mental y el 2,3% tiene Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.

En la adolescencia, por su parte, los trastornos más frecuentes son la ansiedad, fobia social y depresión. “La ideación suicida se presenta en el 6,6% de esta población (7,4% en mujeres y 5,7% en hombres)”, reveló, añadiendo que, en la adultez, el 6,7% ha experimentado trastornos afectivos.

Mientras tanto, el consumo de alcohol, tabaco, marihuana y otras sustancias psicoactivas, que inicia en promedio a los 13 años, incrementa, además, el riesgo de enfermedades crónicas, disfunción familiar, pérdida de redes sociales y patología dual. 

 Con estos indicadores, el viceministro Moscoso dio a conocer que, en los últimos cinco años, se ha incrementado el número de personas atendidas por trastornos mentales y consumo de sustancias psicoactivas en 34.6%.

Salud mental en el covid-19

La pandemia por su parte ha planteado desafíos importantes para la salud mental de los individuos, las familias y las comunidades. “Tanto por las medidas de aislamiento social como por las consecuencias sociales y económicas, los múltiples duelos acaecidos y un nivel de incertidumbre mayor al habitual”, exhortó.

Así lo deja conocer incluso el estudio Resiliencia y riesgos en salud mental durante la pandemia por COVID-19, realizado por el Ministerio de Salud, que evidenció que el 30,1% de las personas muestran riesgo en salud mental (ansiedad o depresión) y el 6.3% de los participantes han tenido alguna vez la idea de acabar con su vida.

“Existe una correlación directa entre los riesgos de ansiedad y depresión, y el consumo de cualquier sustancia psicoactiva”, dijo Moscoso en su intervención.

Acciones

Para responder a esta situación, el país cuenta con la Política Nacional de Salud Mental (2018) y la Política Integral de Prevención y Atención al Consumo de Sustancias Psicoactivas (2019). 

Adicionalmente, dijo Moscoso Osorio, “durante la pandemia se expidió el CONPES de salud mental que busca alinear el actuar de 14 instituciones y sectores para la promoción de la salud mental con una inversión para tres años de 1.3 billones de pesos”.

También se han publicado permanentemente boletines y lineamientos para el talento humano en salud, reducción del estigma, duelo, atención telefónica, grupos de apoyo, personas consumidoras de sustancias psicoactivas y conducta suicida.

En otras acciones, se logró formar, en asocio con la Universidad del Bosque, a más de 5.000 profesionales en primeros auxilios y psicológicos. De igual forma se ha bridado educación psicológica, a través de sesiones virtuales, a más de 1.600 personas de las comunidades.

Además, se generaron directrices que han permitido habilitar más de 700 servicios en salud mental y autorizar más de 900 transitoriamente, mayoritariamente en la modalidad de telemedicina (90%).

“La salud mental debe ser una prioridad de país, debemos trabajar mancomunadamente para abordarla desde una perspectiva positiva e intersectorial donde la reducción del estigma y la discriminación, el fomento de la participación social, el desarrollo de habilidades socio-emocionales, el involucramiento parental y el fortalecimiento de las redes de apoyo mutuo son pilares fundamentales”, precisó.

Con esto, el viceministro instó a todos los organismos de control a seguir contribuyendo en la salud mental. “Deseo que este foro contribuya a continuar visibilizando la prioridad que hoy tiene la salud mental, su importancia para afrontar los efectos de la pandemia y la necesidad de incrementar los esfuerzos y la inversión de todas las instituciones y los sectores”, puntualizó.