AFINIA + EPM + CORRUPCIÓN: PETRO PRESIDENTE

Por: Rafael Ángel Gómez Gómez.

En qué pueblo sin suerte nos hemos convertido los pueblos costeños, que durante años hemos sufrido de malos servicios públicos. Primero por una clase política depredadora, ratera y pícara, que se abasteció durante años de los recursos del departamento de CÓRDOBA, como es el caso de ELECTROCÓRDOBA, empresa politizada y patrimonio de los políticos cordobeses. 

Allí los movimientos políticos preponderantes de la época, los López Gómez y su grupo de mayorías liberales, lo hicieron. Es más, Juancho López fue gerente de Electrocórdoba y de ahí salió directo para la Cámara de Representantes, y el entonces ‘todopoderoso’, senador SALOMÓN NÁDER, fue más allá y se apoderó del sistema eléctrico de la costa (Corelca). 

Esos senadores ya han fallecido, la mayoría: Julio Guerra Tulena, José Name Teherán , Salomón Nader, Juán José García, y no me cansaría de enumerarlos. Pero el caso es que al final fue tanta la depredación, que las empresas fueron vendidas y otras de energía concesionadas. Ahí aterrizó ELECTRICARIBE, que hay que decirlo, “como toda escoba nueva empezó barriendo bien”. Pero cuando empezaron a acomodarse y empezaron a entender la picardía criolla y el tema de su inmensa riqueza, la dulce miel les llegó con los famosos subsidios, y todo aquello que tenía que ver con el “dolor de cabeza” de los barrios sub normales o invasiones. Durante años estos chupasangre, amangualados con esta clase política y con las erráticas políticas permisivas de los gobiernos de turno, entregaron miles de millones en subsidios que se perdieron en el extenso mar de la corrupción nacional e internacional.

De esta corrupción están como resultados palpables las EMPRESA TRIPLE AAA en Barranquilla, la venta de CORELCA Y SUS ACTIVOS, EPM de Montería, luego de privatizar SAM, después PROACTIVA y ahora VEOLIA). Pero la empresa joya de la corona en Colombia por su buen manejo, por su impecable estilo corporativo estatal que estaba por encima de los partidos políticos y de la politiquería, que además parecía que la corrupción era patrimonio exclusivo de los costeños y de los “rolos” o bogotanos ladrones taimados, que se encubrieron y taparon siempre con el poder de las “IAS”, que siempre han manejado como anillo al dedo para encubrir tragedias como la construcción de la hidroeléctrica del GUAVIO, robo que terminó en la total impunidad, en su momento el ex gerente de la Empresa de energía de Bogotá, FABIO PUYO, de quien se dice, fue el que cargó con la culpa de sus jefes políticos y tal vez uno de los robos olvidados más grandes de la historia de Colombia y que cómo REFICAR, ya hizo tránsito hacia la impunidad, con esta PROCURADORA GENERAL DE ABSOLUCIONES, que está aprovechando la gran confusión nacional para producir absoluciones en este momento crítico del país. 

Pero lo lamentable, es el silencio de los grandes medios de comunicación -perdón se me olvidaba- de propiedad de los beneficiarios de las inexplicables providencias y al menos las patrocinaron con pautas millonarias. Vergüenza debe darle a estos pillos que hoy se preguntan por qué la gente sale a la calle, por qué hay guerrilla, por qué hay narcotráfico, por qué hay corrupción en la Policía y Fuerzas Militares, y todo esto patrocinado por unas fuerzas políticas que todo lo contaminaron, esta clase política que hoy cínicamente se rasga las vestiduras ante la imponente llegada de GUSTAVO PETRO A LA PRESIDENCIA, algo que empezó a construir el ex procurador ORDÓÑEZ, el mismo que quemaba libros, y después funcionarios públicos con providencias amañadas, lo que terminó  catapultando a GUSTAVO PETRO. 

Pero hoy de qué se queja la derecha de Colombia ante el advenimiento de la izquierda ¿Hay vergüenza ? Pues no, lo que hay es miedo al cambio, miedo a que las cosas se hagan mejor y diferentes, miedo a que no sean los mismos con las mismas cómo decía GAITÁN, miedo a perder los privilegios de cuna, como dijera un símbolo de la corrupción latinoamericana, ANASTASIO SOMOZA cuando estaba exiliado en PARAGUAY y le hicieron una entrevista en su bello exilio: “Nicaragua es mía, mi papá me la regaló”. 

Aquí algunos han proyectado sus vidas a partir de ese destino y creen ser los dueños de COLOMBIA. Por este pensamiento y presentimiento que tengo de que en COLOMBIA se van a dar cambios drásticos y un viraje ideológico fuerte hacia la izquierda, y sin pelos en la lengua, y sé que esto me va a traer consecuencias, persecuciones de las futuras viudas del poder, que además se pueden ir al mismísimo infierno, pero cómo periodista no puedo quedarme callado, ni cómo analista político, y así crudamente lo digo: ¡PETRO SERÁ PRESIDENTE! La derecha recalcitrante ha trabajado con la torpeza que los ha caracterizado en estos últimos gobiernos, han creído en el impulso que le han dado al miedo y sembrando el terror de que Colombia se va a convertir en otra Venezuela, que nos vamos a ir al Castro-Chavismo. 

Pero sí sabemos algo, nuestro país no es el mismo después de estos acontecimientos, de este paro indefinido nacional, la caída de ídolos de la derecha como el presidente URIBE, que como otros ídolos de la derecha latinoamericana han terminado en el ostracismo. Pero ojo, que no se equivoque la IZQUIERDA, la derecha está golpeada, pero no NOQUEADA. Que no los vuelva loco el llamado “infantilismo” o fenómeno del niño, y empiecen las peleas intestinas que dan al traste con los grandes cambios sociales. 

Aquí es donde PETRO debe demostrar su talante de estadista, generar tranquilidad en unas Fuerzas Militares que no conocen otro régimen diferente que el de la derecha y que tienen que acostumbrarse a ser demócratas y respetar la constitución. Esto no le va a gustar a mis compañeros de armas de la escuela militar, pero la historia se escribe con sangre y este pueblo ha derramado demasiada desde todos los sectores, un pueblo idiotizado, usado y humillado, y esto no es retórica de izquierda, lo decía GAITÁN, las oligarquías LIBERALES Y CONSERVADORAS, se unían con un mismo fin, como lo hicieron en el FRENTE NACIONAL, padre natural de los conflictos del SIGLO XX y XXI en COLOMBIA, así como SIMÓN BOLÍVAR un 17 de diciembre de 1830, pidió que cesara la lucha interna fratricida de los partidos para él bajar tranquilo al sepulcro.  Pues después de 181 años, no ha podido este país encontrar la PAZ, el cambio va a llegar de la manera que quiera o proponga la derecha, o que acepte que ha gobernado durante casi dos siglos y que COLOMBIA transita por caminos diferentes, pero también el mensaje es para GUSTAVO PETRO, sea usted el candidato y si el pueblo lo determina, sea EL PRESIDENTE QUE CAMBIE LA HISTORIA DE MIEDO Y HORROR DE UN GOBIERNO DE IZQUIERDA DEMOCRÁTICA ELEGIDO POPULARMENTE.

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