Acción Climática: Una ley que urge

Por José David Name Cardozo
Senador de la República
Partido de la U

Si bien Colombia es uno de los países que menos dióxido de carbono emite a nivel mundial, por su localización geográfica y su megadiversidad, es uno de los más vulnerables a los cambios drásticos del clima como el aumento de las sequías o de las lluvias. Una condición que exige mayores acciones y avances contundentes en la lucha contra los efectos del cambio climático.

Para progresar en este sentido, el pasado miércoles junto a un importante grupo de congresistas, acompañamos al ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo Correa y al ministro del Interior, Daniel Palacios, en la radicación del proyecto de Ley de Acción Climática, una propuesta con la que se busca establecer una ruta clara para la transición hacia la carbono neutralidad.

El proyecto de Ley 336 de 2021 Cámara, tiene como objetivo principal establecer medidas mínimas para alcanzar la carbono neutralidad, la resiliencia climática y el desarrollo bajo en carbono en el país en el corto, mediano y largo plazo, en el marco de los compromisos internacionales asumidos por la Nación sobre la materia. Un importante paso para disminuir radicalmente la enorme huella de carbono que estamos dejándole a las futuras generaciones y compensar por las emisiones.

La serie de fenómenos meteorológicos atípicos que estamos experimentando, de manera intensa y agresiva, son el campanazo de alerta que nos está advirtiendo que es imposible seguir aplazando la gestión del cambio climático. De acuerdo con el índice de países de la Iniciativa de Adaptación Global (ND-Gain) de la Universidad de Notre Dame, Colombia ocupa el puesto número 84 entre los países vulnerables al cambio climático, posición que nos exige contar con una normativa alineada a la realidad climática.

Para la lucha contra el cambio climático, este marco normativo plantea 196 acciones de mitigación y adaptación, entre ellas, la reducción en un 51% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI); alcanzar la carbono-neutralidad al 2050; establecer presupuestos de carbono para el periodo 2020-2030, a más tardar, en 2023, lograr que que el 30% de los vehículos circulantes sean eléctricos al año 2030, y reducir la deforestación neta de bosque natural a 0 hectáreas/año a 2030. Además, contempla acciones como la protección del 30% de las áreas marinas y terrestres, reducir un 15% el uso de energía en el sector industrial y disminuir 11 millones de toneladas en el sector energético, por mencionar algunas.

La propuesta busca, entre otras cosas, lograr que en 135 cuencas hidrográficas se incorpore el cambio climático como parte de su ordenamiento ambiental. Así como también, implementar el 100% de los planes de ordenación de áreas costeras y de los planes integrales de cambio climático territoriales y reusar el 10% de las aguas residuales domésticas. En cuanto a la participación de sectores como: transporte, ambiente, minas y energía, vivienda, ciudad y territorio, agropecuario, pesquero, desarrollo rural y comercio, industria y turismo, el proyecto de ley plantea acciones concretas a través de un trabajo articulado y coordinado en pro de la implementación y financiación de la acción climática en el país. Asimismo, crea nuevas herramientas para el seguimiento de las metas y medidas en materia climática por sectores.

Desde el Congreso de la República estamos comprometidos con darle a este proyecto de ley de Acción Climática, el debate que merece por su trascendencia e impacto, esperamos que en los próximos días llegue el mensaje de urgencia por parte del Gobierno Nacional, para avanzar en su trámite.

Es nuestro propósito entregarle a los colombianos un marco normativo que logre conducirnos hacia una transformación con nuevos modelos de desarrollo bajos en carbono, que sustenten el uso eficiente de los recursos, garantizando la protección y conservación de nuestro medio ambiente, así como su aprovechamiento.